domingo, 11 de septiembre de 2011

...

Entonces, después de esa maravillosa parte
En la que ellos por si solos toman los sentidos y los amoldan a su forma
Los personajes de mis historias han guardado ese silencio espectral
En que simplemente, a mi ya no me queda nada por contar



Supongo que simplemente ellos ya no quieren tratar asuntos importantes con alguien como yo…


domingo, 24 de julio de 2011

a mis compas...

Confieso con todas las letras del mundo, que estoy perdidamente enamorada, completa y feliz, con ese sentimiento de saciedad que muy pocas veces se da en la vida…
Estoy perdidamente enamorada de todos mis amigos que no me abandonan nunca, que me aguantan y me soportan con todo y mis “rarezas” sin importar que en mi mundo, y solo en mi mundo las cosas funcionen, aunque la realidad me pinte diferente camino, camino que me recuerdan como debe de ser.
Gracias a todas esas personas que hacen que mis días sean diferentes, que me hacen sentir valiosa por lo que soy y no por lo que me falta por ser, gracias a aquellos que me recuerdan que aun soy un ser en evolución y que me ayudan a evolucionar, o que a veces, evolucionan a mi lado.
Gracias a quienes depositan un gramo de confianza en mi y me hacen convertirla en un kilo, pero sobre todo, gracias a todos los que se han ganado mi confianza, haciéndome caer en cuenta de lo mucho que necesitaba no quedarme con las cosas, gracias, por no dejarme pudrir en mi soledad y hacer mas llevadera cada lagrima derramada por algo que al final de cuentas entendí era una estupidez. Gracias por no permitir que me ahogara en un tequilero con agua.
Me siento muy feliz en esta etapa de mi vida, en la que simplemente me basta mirar un poquito arriba para observar que siempre hay alguien que me procura, me quiere y me cuida, dejándome ser yo, aunque a veces les parezca extraña o tonta.
Muchas gracias también a todas las personas que no me dejan desaparecerme del planeta para caer en los hoyos que ya muchos de ustedes conocen de memoria, pero que a su ves, me dejan sentarme en mi cama a reflexionar y escribir para ustedes palabras como estas. Mientras que a su ves, quiero pedir de corazón, una sincera disculpa, a todos los que por alguna u otra circunstancia he dejado abandonados, a pesar de que me buscan, se que mas de uno se va a sentir identificado con este comentario, pero en realidad, quiero pedir una sincera disculpa por eso, sobre todo por que si a cada una de las personas que se identifican con esto pudiera hacerles una gran fiesta en honor a su amistad, con gusto serian los festejados…
Y, de una u otra manera, se van haciendo vagabundos de esta vida conmigo, enseñándome a sentir la “vida bohemia” de una manera que nunca imagine, arreglando el mundo desde una pequeña trinchera, observando la ciudad para enamorarme de ella, regresando a mis principios vegetarianos… regresando a la parte que me gustaba de mi y estaba perdida, pero sobre todo, convirtiendo la parte amarga de mi, en buena vibra que ya no tiene la capacidad de odiar o envidiar a aquel que es mas feliz que yo.
A aquellos que se van por el mundo y me traen un pedacito... per
A las personas que he conocido en todos los caminos de mi vida (estube a punto de señalar cada uno, pero no quiero dejar pasar a nadie), simplemente, muchas gracias por estar conmigo. Los amo.
Por que se que no soy lo que muchos esperan de mi… pero gracias a todos ustedes, hoy soy mas de lo que yo esperaba de mi… y eso, es genial :D
Gracias por caminar conmigo.

sábado, 16 de julio de 2011

Al otro...

¿Que tan cierto puede llegar a ser el echo de que alguien nos enseñe a ser de determinada manera?, ¿no será mas bien que somos nosotros los que aprendemos de las situaciones que día con día se nos presentan? ¿Qué relevancia tiene que sea determinada persona la que esta con nosotros al momento del aprendizaje?
Últimamente, una serie e sucesos me han llevado a diferentes reflexiones con respecto a la relación que tenemos con el otro y el papel que este tiende a jugar en nuestras vidas sobre todo con respecto a nuestra percepción del mundo, el papel que cedemos al otro desde aquel que es nuestra pareja por determinado tiempo, hasta aquel que nos topamos un día en un viaje en el autobús y no volvemos a ver nunca del cual, curiosamente podríamos aprender mas que del maestro que tras un escritorio pretende mostrarnos al mundo.
Es decir, muchas veces le echamos la culpa (sea algo bueno o malo) a las demás personas sobre lo que nosotros somos de nuestra vida, hacemos responsable al prójimo de nuestras victorias o errores, aunque también sucede  al revés, nos echamos la culpa sobre lo que al prójimo le sucede, sin tomar a consideración que las decisiones al final, somos nosotros los que las tomamos, es cierto que podemos hacerlo bajo determinadas influencias pero son solo eso precisamente, influencias por que al final de cuentas, si me hiere el otro, es por que nadie mas que yo pretende lastimarse con lo que haga, es por que yo tome la decisión de sufrir por las decisiones del otro, es mas como decir, yo me hiero usando al otro como cuchillo. Y por mas duro que suene, así es.
Esto a la ves sucede cuando la otra persona “nos enseña algo”, nada mas falso, pues he llegado a la conclusión de que no es que nos enseñen determinadas cosas, sino antes bien, somos nosotros los que a nuestra muy particular manera aprendemos por determinadas situaciones que la vida nos presenta através del otro. Sin importar realmente quien es el otro, nosotros le damos determinado papel en nuestra vida y nosotros extraemos de ese papel lo que mejor nos conviene y lo que pretendemos nos sirva para nuestro desenvolvimiento personal, suena a un concepto bastante egocéntrico ahora que lo veo, sin embargo, creo que es cierto y que es factible que cada quien lo reconozca, muy a su peculiar forma, pero lo reconoce.
La gente no va aprendiendo a unísono, aunque a varias personas les des el mismo platillo, a cada una le sabrá completamente diferente.
Mil veces nos topamos con esas personas que simplemente se dedican a dejarte hablar, sin importar que te escuchen o no, ese tipo de personas son las que “nos enseñan” mucho mas que casi cualquier otra, por que al dejarnos externar nuestro soliloquio nos hacen conocernos interiormente, sacar todo lo que tenemos para acomodarlo y volverlo a guardar, todo en su lugar.
Entonces, ese tipo de personas, son simplemente espejos en los que nos reflejamos día con día, no por que así lo deseen ellos, sino por que a nosotros se nos da la gana tomarlos así.
Particularmente, (y ahora que lo leo, creo que esta demás decir que es “particularmente” pues eso es obvio) me gusta sentir que al final del día, mas que aprender algo de alguien, por que me lo enseñe, quiero aprenderlo por que logre hacer una apropiación de la idea y aplicarla a mi vida para observar los resultados sin que nadie me los platique, que  a veces es bueno, y otras no tanto, eso es indiscutible, pero creo también que, por mi parte, es lo mas honesto.

  • 35.- me gustan los días nublados...
  • 36.- me gusta coleccionar fotos de viajes ajenos.

domingo, 19 de junio de 2011

a papa

Hace ya varios días, estaba escuchando por radio un hombre que hablaba de las personas analfabetas de las letras y doctores de la vida (no recuerdo si era así la frase, pero la idea era esa) idea que por supuesto, no me intereso mucho en principio, puesto que mis exámenes finales y las desveladas me tenían simplemente pensando en polos completamente opuestos a las palabras que surgían de ese aparato.
Después, descubrí la aplicación de aquella frase que, si bien en aquel momento no me era importante, sabia que tenia que  guardarla pues la necesitaría, al platicar con varias amigas cuyos padres son personas que tienen carreras universitarias y hacer un comparativo con el mío, que no tiene ni siquiera la primaria, comprendí que tenia por padre a uno de esos extraños especimenes que, precisamente eran analfabetas de las letras y alfabeta de la vida.
Por que, a orgullo lo tengo, el decir que soy hija de un hombre humilde y sencillo, que no tiene problema con la gente, y que tiene mas filosofía de vida que muchos filósofos, que se puede administrar mejor que un contador, defenderse mejor que un abogado y construir mejor que un ingeniero. Que es mas profesor que muchos egresados de la normal, y que tiene mayor calidad humana que cualquier universitario que conozco.
Estoy orgullosa de saber que tengo por padre a un doctor de la vida, un hombre que trabaja arduamente día con día de sol a sol y aun así sale a la calle, sonríe y toma de la mano a sus hijos para llevarlos a jugar como si el también fuera un niño, un hombre que simplemente sabe sonreír ante cualquier adversidad, y que siempre tiene un dicho (aunque nunca lo diga) para sacarle sabiduría a la situación.
Y me gusta presumir al mundo entero que tengo por padre un hombre con la capacidad de decir las palabras adecuadas en el momento preciso. A un padre que no sabe que es lo que hago en la escuela y que muy probablemente no lo entienda nunca por que no le importa lo que sea, pero que tengo la certeza me apoyara siempre, aunque no me entienda, por que el me ha enseñado a apoyar, aunque este fuera de mis posibilidades.
Me siento feliz de tener un papa que alguna ves se tubo que ir de mojado para darles de comer a sus hijos, por que arriesgo su vida para que tuviéramos un futuro mas amable, de tener  en mi vida a un hombre que no le da vergüenza ser como es y que sabe cocinar. De una persona que, como dice el “se acomide” y sabe “granjearse a la gente”.
Me gusta saber que la persona que mas admiro en el mundo, no es aquel que viajo a la luna, ni el que descubrio que la tierra redonda, o el autor de mi libro favorito, la persona que mas admiro, viajo a estados unidos encerrado en un trailer, descubrio como ser padre mientras nosotros descubrimos como ser hijos, y es el autor del cuento sin fin que me contaba antes de dormir… y todo eso lo hizo, sin la necesidad de ir a la escuela.
Pero con la esperanza de que sus hijos, en busca de un mejor futuro, aprendan a ser universitarios de las letras, y universitarios de la vida. Cosa difícil, pero nunca imposible.

Para el hombre que mas amo:
Juan Alejandro Gardea Jaquez.


martes, 10 de mayo de 2011

a mama...

si, lo admito... mi madre no es, y sinceramente ya perdi la esperanza de que algún día sea la pera en dulce que todo el mundo dice tener por mama, al contrario, mi mama es una mujer gritona, fachosa, enojona como ella sola, orgullosa y a veces es hasta malacarienta, tiene ademas una mirada verde muy profunda que con el paso del tiempo me ha demostrado fielmente que tiene la capacidad de convertirse en roja con una simple travezura, mi madre es una mujer chaparrita y gordita, ella no es perfecta, sino todo lo contrario, y no me quejo de eso, sino al contrario, lo agradesco... mi madre es humana. y la amo por eso, por ser en gran medida lo que no es una mama estandar... la amo por que es gracias a ella que en mucho soy lo que soy, por que si ella fuera la cursi de la casa ¿donde me quedaba? por que si ella no fuera dura, yo lo seria por todos, por que es por ella que soy mucho de lo que soy... y a veces, me gusta lo qe soy, y cuando me descubro frente al espejo siendo lo que no me gusta o cuando me quiero rendir del mundo, aparece la figura de esa mujer de ojos verdes y manos toscas diciendome:-andele, pero quien la trae de chirota! ... mi madre, con su mirada malota ya me lo habia advertido... mi madre, con su mirada malota ya sabia que tengo que levantarme.

 feliz dia a todas las que ya son mamas... pero mas feliz dia a los que sabemos que no tenemos una mama perfecta y asi la amamos, con el unico y verdadero amor que es capaz de ver lo bueno, lo malo y lo feo... y aun asi ama.

lunes, 9 de mayo de 2011

Así que, decido cambiar de tradición por una que también es muy clásica en mi y decido ponerme  a hacer mi tarea, la tradición consta del siguiente ritual:
Cama limpia
Café
Humo
Música
Material de trabajo

Después de teclear un par de líneas, descubro que ninguno de los factores de mi ritual están como deberían de existir, miro a mi alrededor y observo detenidamente cada una de las prendas que están sobre mi cama incluyéndome a mi y a mi laptop hay una cámara, unos lentes obscuros, varios cables, camisetas, la sabana regada, jeans y un sin fin de calzones y calcetines que enmarcan la tan ya conocida escena del desorden habitual en mi cabeza reflejado sobre un colchón. Sigo observando y no comprendo por que no hago nada, ¿acaso así estoy haciendo las cosas en mi vida? Es muy probable que la respuesta sea afirmativa, ¿entonces, por que no empiezo a hacer algo? ¿Por qué sigo observando tan detenidamente la vida y no muevo mas que mis dedos en el teclado para decir sin hacer, ¿Por qué se ha convertido esta triste manera de vivir en mi filosofía?
Son muchas preguntas para alguien que no pretendía hacer mas que su tarea, que por cierto, ni siquiera se trata directamente de escribir… hay una frase que ronda por mi cabeza conforme el reloj avanza su eterna marcha “te falta pasión”…
Un par de días después de lo anteriormente escrito, entro en mi cabeza un extraño afán por cambiar las cosas, y decidí hacerlo primero, por supuesto desde mi pequeño universo, así que comencé a limpiar mi habitación, nunca pensé que una persona fuera capaz de guardar tantas cosas tan distintas en tan pocos años; mi afán por limpiar alcanzo cifras insospechadas para mi madre (y debo admitir que también para mi) ya que termine por ponerme a limpiar la recamara de mi hermana, mi hermano, y si, como cereza de pastel… el baño… aun ese día, rondaba por mi cabeza la frase maldita de la pasión…¿seria que estaba comenzando a convertirme en lo que siempre odie?
Hoy, ya pasaron varios días desde ambos trozos de vida, así que  me siento frente al monitor y observo una pagina en blanco, con tantas ganas de verla llena de palabras mías, con tanta necesidad de hablarle y ver como en la pagina se escribía la vida misma
Sin embargo, pasado un buen rato, descubro que no hay nada, por que, como si fuera arte de magia, esta pagina cada tres líneas comete un error y vuelve a su blancura inicial.
Quiero escribir tantas cosas, de aquella pasión que me provoca la vida… de aquella pasión cuya flama comienza a extinguirse conforme pasa el tiempo… pero hay algo que me impide hablar de otra cosa que no sea mi incapacidad para hablar
… vaya paradoja… he creado sin querer una confesion confusa…

32.- Odio los gatos.

sábado, 23 de abril de 2011

el pequeño cuento de nunca acabar

Érase una ves un cuento de nunca acabar, eran A y B, A pretendía estar enamorado de B, sin embargo, B realmente estaba muy enamorado de A, no había nada en este mundo que pudiera interesarle mas a B que A…
Aunque en la realidad, A no sentía mucho a decir verdad, lo triste de este cuento de nunca acabar, es que B lo tenia muy en cuenta, B sabia muy bien que A no sentía ni siquiera un porcentaje digno de comentar en este hermoso cuento de nunca acabar en comparación con el cariño que B sentía por A…cuando A necesitaba algo, solo tenia que llamar a B con cuatro palabras que eran como el preámbulo de un conjuro digno de hacer un buen efecto, las palabras eran muy simples: oye mi amor podrías… y justo después de esto, A tenia la capacidad de pedir incluso que las estrellas mas hermosas fueran bajadas del cielo solo para ser colocadas en su almohada, cuando este hechizo iba con el postre de un beso, no había poder en este mundo capaz de impedir que los deseos de A fueran satisfechos.
La parte triste de todo este asunto, es que cuando B era conciente de todo lo que sucedía cuando A pronunciaba el conjuro mágico, podía incluso dejar cosas importantes para B como formar parte de canciones o nombres, simplemente por seguir fielmente a A en todo lo que necesitara. Cuando B se descubría atrapado en el hechizo, pretendía romperlo la siguiente ves, sin embargo, la siguiente ves sucedía lo mismo, sin embargo, un día B se convirtió sin querer en otra letra, la letra C, y se enamoro de otra consonante como ella, la  D, que le parecía sonreír simplemente con dos puntitos, y como si fuera  por consecuencia lógica, todas las letras se removieron un lugar, algunas cambiaron de pareja, mientras que otras decidían quedarse solas,  fue entonces, cuando casualmente, la Z se convirtió en A, y la A, tan enamorada quedo que en B se convirtió, pero al hacerlo, también comprendió tarde todo lo que hacia B en su vida, pues si bien ella iba en la palabra Amor, esto sin un Beso no saldría tan bien librado… pobre A, no supo lo que tenia hasta que no se puso en los zapatos de lo que tenia.
Tengo la certeza que podríamos fácilmente platicar de todo el abecedario y hacer este cuento infinito, pero también tengo la certeza de que en tan pocas líneas, varios de los que leemos esta historia nos descubrimos recordando cuando fuimos A o B, o tal ves, aun seamos cualquiera de estas dos letras, personalmente, me ha tocado ser ambas, supongo que es como un sube y baja… el sube y baja de las letras.
Lo triste será siempre ser A, recordar lo perdido y sentarse a llorar, descubriendo que el abecedario apenas inicia, y que lo mas seguro es que pasemos por todas las letras antes de llegar a encontrar lo que realmente nos corresponde.

30.      Creo en Dios, mas no en la iglesia
31.      Necesito pensar que Dios existe, por que, cuando todo va mal, es lo único que pudiera estar estable en el mundo